La Revista y Portal Web de Puebla. Director: Roberto Oliva Miranda

,

Mamma mia, un paraíso más del estado de Puebla

SHARE


Puebla nos sigue sorprendiendo con su diversidad turística y cultural. Cada vez más son los sitios que aparecen y que se pueden visitar para empaparse de aventura.  Ubicada a 172 km de la capital poblana y colindando con el estado de Veracruz, se encuentra Hueytamalco que significa “grandes bajadas, grandes subidas” o “cuestas muy inclinadas”.

 

Plaza de armas Hueytamalco

Aunque pareciera que el nombre dice poco es una gran equivocación. Ahí se encuentra una de las atracciones que no se pueden perder los amantes de las aventuras extremas.

Cueva ojos de Águila, en Puebla.(Foto: Miguel Ángel Riande Zamora)

Las Cuevas Mamma Mia

Entre varios obstáculos naturales como lodo y fango podrás encontrar la Cueva del viento o mejor conocida como Mamma mia. Descubierta hace 20 años por un grupo de científicos mexicanos que estudiaban la fauna del lugar.

Para poder entrar a esta galería de cuevas, tienes ocupar tus sentidos y dejar atrás la claustrofobia. Gateando, arrastrándote y colgando de cuerdas especiales, es como llegarás a cada una de ellas.

Con un espacio en el que apenas cabrá tu cuerpo, pasarás por una grieta en la que se cree estuvo cubierto por el mar. Al llegar a una gigantesca galería cubierta de pirita tus ojos quedarán deslumbrados pues el mineral, al alumbrarse, brillará como oro.

 

Cueva del Vieto

Los murciélagos

Esta galería comparte su nombre, con las 20 especies de mamíferos voladores. Sin embargo, este no es el atractivo central. De hecho, aquí se observarán un techo en forma de cúpula y sinfín de rocas en forma de muelas. Encima de ellas existen una colonia de bacterias que pintan la galería de morado, verde y amarillo.



Es este el momento en el que podrás descansar. Con una obscuridad que alertan tus sentidos, escucharás silbar el viento. Y al cabo de unos minutos, tendrás que elegir hacia qué lado continuar. Río Blanco o Mamma Mia, cavernas conectada a la Cueva del Viento.

Rio Blanco

 

 

Caverna mamma mia

Tomada la decisión, debes seguir el camino y tomar Río Blanco. En dicha cueva se forma un pequeño nicho de agua. Está la oportunidad de refrescarte y lavar el lodo del cuerpo, con esto se evita contaminar las estalactitas y estalagmitas.

Aquí empieza la prueba difícil de las cuevas, el Paso del Cocodrilo comienza en arrastrase por una grieta que te cubrirá de agua. Dicho espacio es muy reducido que solo conseguirás sacar la cabeza del agua.

La recompensa a todo esto será tu llegada a el salón que se baña por una cascada. Aunque sumergirse está prohibido, las paredes de las pozas son ricas en minerales.

La caverna de los cuarzos

Esta es la parte en el que tendrás que prepararte para nadar y caminar por agua helada. Como primer punto, debes tomar una resbaladilla natural y saltar de poza en poza. Justo ahí llegarás a la Mesa de los Fósiles. Una roca plana donde quedaron grabadas miles de algas marinas del periodo Cretácico.

En medio de piedras filosas y volcánicas, tendrás que volver a utilizar tus rodillas y gatear para llegar a la ultima galería. En este punto las paredes llenas de cuarzos blancos, te vislumbrarán tu vista.

De hecho, antes de terminar las cuevas tendrán un regalo que vislumbrara tu vista. Turritellas de varios tamaños, que son conchas con forma de espiral como si fueran conos de helado.

Esta fue la fue la sorpresa con la que se encontraron aquellos investigadores italianos, un escenario poco usual. Al verlo, cuentan que solo pudieron exclamar: ¡Mamma Mia! 

Con información y fotografías de El Universal.



Escribe un comentario

PASSWORD RESET

LOG IN