La Revista y Portal Web de Puebla. Director: Roberto Oliva Miranda

,

El milagroso Santo Niño de Tepeaca

SHARE


En el municipio de Tepeaca, situado a sólo unos minutos de la capital poblana, se encuentra esta figura religiosa. Venerada por gran cantidad de católicos, éstos se dan cita para solicitar milagros al Santo Niño de Tepeaca. Todos ellos relacionados con el tema de la salud, la cual –aseguran– es su causa primordial. Hoy en día, esta figura de apenas unos centímetros de altura, es una importante razón para visitar a la localidad.

La llegada del Santo Niño de Tepeaca

El Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos llegó al municipio gracias a las monjas josefinas. Fue tras la apertura de un hospital en la localidad que la representación del niño Jesús arribó, ataviada con el trajecito de doctor. 1942 sería el año en que el Hospital General abriría sus puertas y con ello llegaría también este santito.

La madre María del Carmen, acompañada del Santo Niño de Tepeaca

Fue el entonces presidente municipal, Félix Ramales, quien pidió a las monjas josefinas su asistencia en el nosocomio. Ellas, gustosas acudieron en compañía del que hoy es el Santo Niño de Tepeaca. Entre ellas destaca María del Carmen Barrios Báez, quien fue la que traía consigo al Niño Doctor. Dicha estatuilla fue labrada en tierra cubana con pasta de arroz. Se dice que el Santo Niño de Tepeaca acompañó a la madre desde que ésta era una novicia. Fue en aquellos años de formación en que se lo ganó durante un sorteo.

Con el tiempo, el acompañante de la monja fue ganando fama en el hospital. Todo gracias a que los fieles acudían a él para rezar. Creyentes de que sus súplicas eran escuchadas y de que aliviaba los dolores de los enfermos, su popularidad creció. De hecho, pronto se corrió el rumor de que los zapatitos del Santo Niño de Tepeaca siempre estaban sucios. Situación que llamó la atención y dio pie a un rumor. Cuando muchos de los enfermos que se aliviaron, aseguraron haberlo visto entre sueños, se cultivó una leyenda. Se dijo que éste salía a caminar para visitarlos y esa era la razón de la suciedad en sus pies.



Santo Niño de Tepeaca

Partida hacia Tehuacán e inminente regreso

Para 1951, las monjas josefinas que llegaron para auxiliar en el Hospital General de Tepeaca fueron llamadas a cumplir con otra labor. Ahora debían dirigirse a la ciudad de Tehuacán. Esto incluía a María del Carmen, quien era la dueña del Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos. Sin embargo, eso causó una fuerte conmoción y estremecimiento en los pobladores de Tepeaca, por lo que pronto se movilizaron para que ambos regresaran.

De acuerdo con testimonios de la madre María del Carmen, el Santo Niño se sentía triste estando en Tehuacán. De hecho, aseguró que ella misma sostenía conversaciones con el santo y que éste quedó en silencio, cuando arribaron a su nuevo destino. Tuvieron que pasar 11 años para que ambos regresaran con los tepeaquenses.

Templo de San Francisco, sede del Santo Niño de Tepeaca

Desde entonces, cada 30 de abril se festeja al Santo Niño de Tepeaca, en medio de una gran fiesta que, de hecho, comienza días previos al festejo oficial. Sin duda, esta es la fecha más importante para el pueblo tepeaquense, quienes hoy cuentan con la protección de este Santo Niño. Al mismo tiempo, el turismo religioso es un factor de gran importancia en la localidad, pues miles de fieles llegan desde todo México sólo para agradecer o pedirle un milagro al Santo Niño de Tepeaca. Cabe mencionar que éste ya no se encuentra en el Hospital General, sino que ahora descansa en la Parroquia de San Francisco.

Templo de San Francisco, lugar donde yace el Santo Niño de Tepeaca



Escribe un comentario

PASSWORD RESET

LOG IN