La Revista y Portal Web de Puebla. Director: Roberto Oliva Miranda

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Papel picado, adorno con esencia poblana

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A tan solo tres horas y media de la capital poblana se encuentra San Salvador Huixcolotla, una comunidad en la que se mantiene la tradición de la elaboración de papel picado.

Cierra los ojos e imagina una ofrenda del Día de Muertos ¿Ya? ¿Qué imaginaste? Probablemente (y basándome en la lógica) ese alatar nacido en tu pensamiento estaba compuesto por el delicioso pan de muerto, muchas velas, frutas, flores y gran parte de los elementos que constituyen una de las tradiciones más hermosas de nuestro país; sin embargo, de lo que sí estoy completamente seguro, es que esa ofrenda estaba repleta del papel artesanal –conocido como “picado” – que llena de color este homenaje a quienes ya no están con nosotros. Pero ¿sabes cómo y en dónde se realiza este papel muy mexicano?

Son alrededor de 180 minutos los que separan a Puebla capital del lugar que les da vida. San Salvador Huixcolotla, una comunidad con más de 12 mil habitantes, es la tierra en la que desde hace más de 150 años se mantiene la tradición en el diseño, elaboración, corte y venta de papel picado.  Actualmente el 80% de los pobladores de la región se dedica a esta costumbre artesanal.

Por medio de moldes que se diseñan y elaboran con antelación sobre un pedazo de cartón o cartoncillo, los artesanos de San Salvador Huixcolotla plasman su creatividad en calaveras, catrinas y/o gachupines para darle vida a estos pedazos de papel. Para elaborarlo, estos hombres y mujeres colocan sobre una lámina de plomo entre 50 y 100 pliegos de papel china, posteriormente ponen sobre estos el molde de la figura de cartón, después ponen un plástico que impide que las demás hojas se maltraten y, finalmente, se realiza el corte. La cortadura se realiza cuidadosamente con un cincel a través de un martillo, los cuales tienen diferentes formas y tamaños dependiendo del trazo y espacio a cortar.

Todo el proceso para la creación del papel picado es de hora y media o hasta dos horas si se trata de medio pliego de papel; para la realización de un pliego entero, un día es el tiempo estimado.

Si bien se ha transmitido de generación en generación esta práctica, las nuevas tecnologías y la fabricación en serie han restado valor e importancia a esta tradición cien por ciento mexicana. Más allá del reconocimiento nacional, estos artesanos deben traspasar fronteras y poner el nombre de sus familias y localidades en lo alto, no en vano el papel picado es considerado Patrimonio Cultural del Estado de Puebla.



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