La Revista y Portal Web de Puebla. Director: Roberto Oliva Miranda

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¿Dónde tomar un café con mi mascota en Puebla?

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(La historia de Dinka en un café pet friendly)

El sábado desperté tan feliz que no hice ningún comentario sobre el escándalo de las reparaciones que el vecino le estaba haciendo a su casa. Tenía una cita con Clau, la chica que conocí en la facultad. Llevaba mucho queriendo invitarla a salir y finalmente me decidí. Aceptó tomar un café conmigo en Cholula.

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Ya todo listo y usando mi sudadera de la suerte, bajé a despedirme de mamá cuando me encontré a mi perrito tratando de esconderse bajo el sillón. La razón era obvia: el ruidero del vecino lo estaba torturando.

Si hay algo con lo que no puedo fingir indiferencia es un animalito sufriendo. ¡Y mucho menos si es mi pobre Dinka! Pregunté a mamá si ella podía llevarlo a algún lado, pero me puso las cien excusas que toda madre tiene para librarse de algo. Con el reloj corriendo y la mirada de Dinka suplicando que lo ayudara, decidí llevarlo conmigo.

Café Colibrí: un café pet friendly

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Llegamos con Clau, le presenté a mi “perrhijo” y noté cómo le gustó la decisión que tomé. Traer a Dinka había sido un acierto. Nos propusimos entrar a la primera cafetería que vimos, pero no aceptaban mascotas.

Quizá porque me sentía en deuda con Dinka y por el cariño que Clau le adquirió, nos negamos a dejarlo atado afuera, casi en la esquina, mientras nosotros nos sentaríamos cómodamente. Comenzó a preocuparme tener que caminar calles y calles buscando un café pet friendly. Pero la suerte aún no me abandonaba.

Casi de inmediato encontramos un Café Colibrí en el centro. Honestamente, no esperaba que ahí admitieran a Dinka, pero el chico dijo que esas sucursales son pet friendly. Fue muy amable con nosotros e incluso le puso un plato con agua a Dinka. Le di algunos de los bocadillos que llevaba para él y se sentó muy tranquilo a comerlos mientras yo platicaba con Clau.

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Las bebidas estuvieron deliciosas, igual que los postres. Dinka se portó como un perro educado (cosa que me sorprendió un poco) y la atención que recibimos fue tan buena que ya quedamos en volver el próximo sábado.

Sin duda, Dinka es mi amuleto de la buena suerte.



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