La Revista y Portal Web de Puebla. Director: Roberto Oliva Miranda

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El Rompope, una historia de Puebla

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Si eres poblano seguramente vienen recuerdos de situaciones en donde veías que se tomaba el Rompope. Ya sea tus papás o tus abuelos, siempre en algún sitio de la casa debía estar presente la botella con una sustancia amarilla. Sin duda, el Rompope es una bebida que ha que también ha cautivado a chicos , porque también llegó a ser un delicioso postre.

Una historia muy poblana

Durante muchos años han salido a la luz muchas versiones sobre el origen del Rompope, pero existe una que nació en la época Virreinal. Cuenta la historia que, en 1524, después de un viaje, llegaron frailes franciscanos conocidos como Los Doce Apósteles. Aquellos frailes eran los que educaban y profesaban la religión. Gracias a esto, comenzaron a fundar conventos y con esto inició el mestizaje gastronómico. Por esta razón, las mejores combinaciones y muestras del arte culinario salieron de los conventos.

De hecho, hoy en día estás recetas son las más tradicionales en la cocina mexicana, como los chiles en nogada y el mole.El estado de Puebla, era el baluarte más importante de los franciscanos, pues era la ciudad donde te recibían con los brazos abiertos. En otras palabras, era el punto de llegada del Atlántico para viajar hacia la gran metrópolis.

Las clarisas y el Rompope

Gracias a esto, las monjas Clarisas eran las expertas en recibir a los invitados, en especial a los poderosos. Motivo por el cual ellas intentaban lucirse preparando los mejores platillos y bebidas, una de ellas el Rompope. Esta era una mezcla de leche, canela, huevos, azúcar y ron esta fue la bebida que cambió la historia de las bebidas.

Como dato curioso, cuando las monjas elaboraban platillos o bebidas no podían probarlos, ya que muchos contenían alcohol. Sin embargo, existía una que les daba razón de contener más allá de huevos. Pasado el tiempo, los platillos elaborados se fueron popularizando y las monjas ganaron fama por prepara deliciosa comida.



Se cree que las Monjas Clarisas fueron las creadoras de la bebida, que los españoles llamaban Rompón, mezclando muchos ingredientes. Por ejemplo, almendra  y  ron, el cual le daba un toque diferente a lo que se conocía. Pasado el tiempo el Rompope fue tomando cuerpo y personalidad hasta el día de hoy.

Con la receta con más forma, los conventos comenzaron a reproducirlo, así como las marcas de Rompope. Esto hizo que la bebida predilecta de Puebla se convirtiera en la más popular en México.

 

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