La Revista y Portal Web de Puebla. Director: Roberto Oliva Miranda

,

La leyenda de la presa de San Miguel Cosahuatla

SHARE


Cuando hablamos de leyendas memorables, las mejores o más recordadas siempre se encuentran en sitios remotos y perdidos. Quizá sea para conservar un ambiente de misticismo o misterio, estos relatos sobreviven entre el boca a boca de sus habitantes y uno que otro curioso narrador que lo difunde a otros sitios. Tal es el caso de la leyenda de la presa de San Miguel Cosahuatla, Huatlatlauca. Una escalofriante historia que sigue erizando la piel cada vez que se cuenta.

Lugar de lamentos y muerte

La leyenda de la presa de San Miguel Cosahuatla comenzó entre los años de 1948 y 1949. Un grupo de ingenieros llegó a estas tierras para comenzar la planeación de la presa que comunicaría al río Atoyac con el canal de riego de Coatzingo. Extrañamente, durante los procesos de inspección, algunas de estas personas fueron sepultadas al instante por desgajes de tierra. A pesar de los lamentables “accidentes”, se continuó con la construcción hasta el final.

La leyenda de la presa de San Miguel Cosahuatla

A inicios de la década de los 50, las obras se encontraban en su punto máximo por lo que se requirió personal foráneo y vecinos de la comunidad de San Miguel Cosahuatla. Rápidamente, diversos acontecimientos comenzaron a cobrar la vida de los trabajadores, excepto la de los habitantes del poblado cercano. En una ocasión, el incesante calor hizo que diversos constructores se metieran al agua para refrescarse. Sin embargo, la corriente del río comenzó a subir estrepitosamente y terminó por ahogarlos.

Maldición sobre maldición

El infortunio también cayó para aquellas personas que rascaban el suelo ya que la tierra se derrumbaba sobre ellos y nadie podía rescatarlos. Un día, un reducido grupo de ingenieros se dirigía a la obra cuando un accidente de carretera cobró la vida de todos excepto la de uno a quien se le apareció un demonio autodenominado “el Dios de la Montañas”. Este espeluznante espectro le pregunto muy furioso la razón por la cual lastimaban su montaña.



La leyenda de la presa de San Miguel Cosahuatla

Al no poder responder, el demonio decidió castigarlo ordenándole traer personas para que fueran enterradas vivas en la presa. Sumamente asustado, el sobreviviente logró juntar a varios infortunados. Los emborrachaba hasta perder la conciencia y los llevaba hasta el lugar indicado para meterlos en fosas. Se dice que en la actualidad, cuando llueve en demasía, se pueden escuchar gritos y lamentos de las personas enterradas que son arrastradas por el agua.

Continuar leyendo: La leyenda del enamorado de Cocoyotla



Escribe un comentario

PASSWORD RESET

LOG IN