Leyendo

La leyenda de las molenderas de Pueblo Nuevo

La leyenda de las molenderas de Pueblo Nuevo

Hace varias décadas en Puebla, como en la mayoría de las ciudades mexicanas, las mujeres acostumbraban moler el maíz en petates para obtener la masa de tortillas y otros productos. Con el paso de los años, los métodos cambiaron y diversas maquinas comenzaron a surgir para ayudar a las personas. El único inconveniente era la distancia que habría de recorrer para llegar hasta esos lugares. Es así como inicia la leyenda de las molenderas de Pueblo Nuevo.

Remotamente espantoso

En aquel entonces, en la parte nororiental de la ciudad, existía un lugar donde las mujeres acostumbraban a moler el maíz en una gran máquina. Este sitio es mejor conocido como Pueblo Nuevo o la junta auxiliar de “Ignacio Romero Vargas”.

Campos de maíz

Las molenderas acostumbraban a viajar en grupo en las primeras horas de la madrugada, cargando cubetas de nixtamal. Cruzaban un campo de milpas y algunos árboles para acortar camino y reducir el tiempo de traslado. En uno de sus viajes, mientras caminaban bajo la luz de la luna llena, un burro de color café se les apareció de la nada. El animal tenía un aspecto malévolo pero con una gran cola con un listón rojo amarrado a ella. Luego de mirarlo por unos segundos, las molenderas siguieron su camino pero de pronto, el asno se puso frente a ellas y les impidió el paso. El miedo comenzaba a apoderarse de las mujeres cada que el animal se les acercaba. Muertas de terror, comenzaron a gritar mientras que otras rezaban. Entre más elevaban sus plegarias, el burro se alejaba y después de un rato, desapareció.

Seres por doquier

Durante los siguientes meses, el burro seguía apareciendo y su aspecto cambiaba cada vez más, haciéndose más salvaje y lleno de furia. Ante esto, las molenderas decidieron hacer algo al respecto. A la siguiente noche, todo parecía marchar más tranquilo hasta que el diabólico ser saltó de entre las milpas y se puso frente a las mujeres. Fue entonces que una de ellas se montó sobre él mientras que las otras le arrancaron la cola de un fuerte tirón. El burro comenzó a emitir gritos de humano y un sinfín de maldiciones. Fue entonces que el animal se convirtió en una persona que confesó ser un nahual.

Nahual

Las molenderas quedaron en shock ante las revelaciones del ser místico. El nahual aprovechó el momento y escapó hacía las milpas para nunca más volver a aparecer. Sin embargo, dicen algunas personas que el espantoso animal sigue apareciendo frente a las personas que cruzan el campo durante la madrugada. A partir de ese momento, surgió la leyenda de las molenderas de Pueblo Nuevo.

Continuar leyendo: Capilla de Dolores, nicho de secretos

Escribe un comentario


Artículos Relacionados

INSTAGRAM
PUEBLA DOS 22